Tiempo.

 Ojalá hubiera aprendido de él, pero quedan dudas.

 Tan rápido lanzándome, tan lento esperando que llueva.

Cuando cayeron las primeras gotas hace un par de días me alegré al pensar en ti, 

como si nos uniese, como si supieras lo mismo que yo al ver gota tras gota estrellarse.


Se acerca Navidad, se acercan los regalos.

Nunca pude ofrecerte nada a la altura, tan solo mi mano.

No hay nada más eterno que mi promesa de cuidarte.

Déjame que te cuide por una última vez, ahora que tú no puedes,

déjame dejarte ser libre, déjame ser polvo tras el paso de las agujas del reloj.


Te acompañé en tu primer paso, aunque me rompía por dentro.

Esta vez tmbién me rompo por fuera, ojalá lo pudieras ver.


Se acerca el frío y no sentiré tu mano fría en mi pecho.

Tenía tantas gotas que contarte que me ahogé en ellas mientras mantenías la puerta cerrada.

Lo entiendo, no abrirías a quien trae consigo una tormenta detrás.


No soy de regalos, pero espero que este, envuelto con mis lágrimas y forjado por el tiempo, aunque no te guste, sea el mejor que te pueda hacer en la vida.


Feliz Navidad.

Un reino por salvar.

Que podría concederte las mil y una maravillas en busca del poder.
Tenerte en el dulce trono, a mi izquierda, protegida de todo mal.
Que si quiero, muero, que si busco, muero, que si lucho, sobrevivo.
Que con cada paso, tú creces, te haces fuerte. Mi cuerpo, débil.
Que mi más mayor tesoro eres tú; ante mis pies.
Que si te quiero es con tus más humildes trajes, que si te amo...
ay... que si te amo.

Dulce sangre derramada a vuestra salud, nadie ni nada pasará.
Protegeré con mi muerte vuestra vida, esperaré, seré paciente, no erraré.
Quiero ante todo, verla sonreír. Ante mis ojos, mi mayor tesoro.
Ante mi pueblo, ante mi espada, forjada en mil  batallas, incapaz de cortar un alma más, lo hará; lealtad, cariño, por ser la única esperanza en este mundo fugaz.
Poco tiempo, aprisa.

¡Princesa,princesa! ¡no duermas! no aún, largo camino nos queda, multitud de caminos nos esperan, necesito de vos a mi lado, no puedo hacerlo sin ti, no puedo.
Princesa ¡despierta! despierta,vamos.

Conocerte lo mejor de mi vida, a medio camino, entre frías aguas me enseñaste a no temer, a ser, un universo por comprender. Magia para mis sentidos, ilusión para mis ojos, aprendiz de tus conjuros, maestra de sabiduría.

Quédate,princesa mía,quédate por Dios.
Mi tesoro se pierde contigo.


Oye nana,pensé en ti para escribir todo esto ¿sabes?
Gracias por llegar a mi vida.
Tu nano, que te quiere.