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Parece que no...

No le estoy ganando la partida al tiempo,aunque a medias.
Tengo tiempo,pero no el necesario para dedicarme al blog.

Tengo muchas ideas,¡así que no ha muerto!
Poco a poco empezaré a implementar cosas e ir comentándolas ^^

Para empezar terminar La historia de Son Dos,que ...tachán! 
Se convertirá en una historia más elaborada de lo imaginé en un principio,pues se dividirá de momento en 3 bloques estructurales con nombre propio y que constarán de 7 capítulos cada uno *-*

No os cuento más,tened buena noche^^

Cerca de aquí IV

Puedes leer la 3Parte de esta historia,aunque no tienes porqué^^

Cuando salí del bar,lo primero que hice fue ir a mi rincón.
Estaba en un parque,cerca de una laguna.
Solía sentarme y dejar que mi imaginación hiciese el resto.

A menudo, contaba historias a niños imaginarios sobre mis pies, que escuchaban inquietos mis épicas aventuras de príncipes con terrible final.
-No les cuentes eso a mis niños,me decía mi acompañante.

Mi acompañante,de cabello castaño, sentada a mi lado,no corpórea,que me quería,de la misma manera que yo la quería,pero que sabía que era imposible hallarla.Aún así, era feliz durante esos instantes.

-Carla,los príncipes sin victoria también existen. -le decía en mis pensamientos
-Déjalos,ellos mismos lo descubrirán un día
-Pero Carla,¿prefieres esas historias que terminan con un "fueron felices y comieron perdices"¡se enamorarán de historias que no ocurrirán nunca! ¡las mías ocurren todos los días!
-¿Y qué interés tienen ellos en saberlo?
-Deberían saberlo Carla...
-Déjalos que sean feliz en su inocencia.
-Carla,son mis niños...
-¡Y los míos!
-Qué más da..si no son reales..
-Yo tampoco...

Cerca de aquí III

Puedes leer la 2Parte de esta historia,pero no tienes porqué^^

Sonrió.
Pero para sus adentros,no quería regalarme algo que sabía que me haría mucha ilusión.Pero lo hizo,y a mi,no podía engañarme.

Quince minutos más tarde,seguía hablando,pero esta vez era otra persona quien me acompañaba.Se llamaba Bea,o es lo que creo recordar.Se acercó después de que Mia saliese por esa puerta sin darme su sonrisa.
Me contó su vida,y de lo mal que lo estaba pasando, que se había identificado mucho conmigo.Ni idea del porqué,pero dejé que hablara,era como la tele,la tenía allí para oir algo mientras pensaba en lo que realmente me importaba.

De su vida recuerdo que tuvo un padre y una madre,pero su padre no aparecía por casa y su madre se quejaba de lo poco que ayudaba en casa y ésta de que su madre estaba algo loca.

Mentalmente intenté crear algo parecido a una mini historia con final trágico,fue algo parecida a esta:

Elena pensó que sería buena idea comprarse una de esas muñecas de porcelana.Lo hizo.La colocó en la cocina,y al día siguiente no la encontró en su sitio,sino en la puerta que daba a su acceso.Vivía sola,y se sorprendió que las muñecas tuvieses nueva tecnología que les ayudase a caminar.Como no sabía cómo apagarla la dejó en el salón,a ver si descubría cuándo empezaba a caminar.Por la noche volvió a su cama,y al día siguiente se encontraba en su habitación contigua.Le pareció curioso que sólo por la noche funcionase.Así que esa noche la dejaría en su habitación,así escucharía cuando comenzara a andar.No lo consiguió.
Porque cuando despertó,no podía mover los brazos,ni los pies nada.Se había convertido en la muñeca,ese espíritu maligno se había apropiado de su cuerpo y en ese momento la estaba devolviendo a la tienda donde fue adquirida.
No le quedaba más que esperar a que alguien la llevase a su casa y coger su cuerpo,porque llorar,no podía.

Cerca de aquí II

Puedes leer la 1Parte de esta historia,pero no tienes porqué.^^

Resulta que había quedado con ella a las 7.
Resulta que me pasé toda la noche despierto,sin saber muy bien porqué, alimentándome a base de licores que tenía a mano.Me puse a escribir,de algún modo sentía que eso me ayudaba a no perder la cabeza.
Sonó el móvil.Con mala gana fui hasta él,pero no lo encontraba,tenía que estar en algún bolsillo de esos pantalones sobre la cama.Dejé que sonara.

Volvió a sonar 10 minutos más tarde.Esta vez,malhumorado lo encontré.
Llegaba tarde,había olvidado que puse la alarma para salir con tiempo a la cita.
La calle estaba húmeda,por lo visto había llovido por la noche,pero en ese momento no me acordaba.
Ni siquiera me acordaba porqué quería hablar con ella.

Con la cabeza mirando al suelo,parpadeando más de lo normal,y con una tristeza que podía ocultar,llegué tarde,tan tarde que la encontré en la puerta marchándose del lugar.Hubiera bastado on un simple: Quédate.
Pero no supe nada que decir,al fin y al cabo,esta vez,la culpa había sido mía.
Intenté abrir la boca,pero fue en vano.Me miró,enfadada, me dijo: Olvídate de mí.

Cerca de aquí

-Necesito verte.
-¿Porqué?
-Lo necesito.
-No creo que sea buena idea.
-Lo es
-¿Cómo estás tan seguro?
-Porque lo sé.

Y esto se repetía continuamente...

-¿Y cómo lo sabes?
-No podría explicártelo.
-¿Porqué?
-¿Siempre haces tantas preguntas?
-Deberías saberlo,algo me conocerás.
-Ya no te conozco como antes,dejaste de ser lo que significaste para mí.
-¿Y qué se supone que fui para tí?
-¿Un café?
-Dimelo.
-¿A las 7 en la Avenida?
-No
-Vale,te espero en el bar de la esquina.
-No iré
-No tardes.
-¡Que no pienso ir!
-Lo sé.
-¿Que no voy a ir?
-¿enserio? Te veo luego.Cuidate.